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Qué está permitido y qué no según las aerolíneas sobre llevar paraguas en el avión
Cuando empieza el otoño y llega el tiempo cambiante, también llega la necesidad de tener siempre una solución a mano, por si acaso. Y cuando viajamos en avión es habitual que surja la duda al hacer la maleta: ¿se puede llevar un paraguas en el avión?
Aunque parezca un detalle menor, este objeto cotidiano puede generar confusión en los controles de seguridad. La respuesta general es sí, pero con importantes matices que dependen del tipo de paraguas, de la aerolínea y, sobre todo, de si viaja en el equipaje de mano o va facturado. Entender la normativa te ahorrará tiempo, te evitará sorpresas y, lo más importante, impedirá que te obliguen a desechar tu paraguas en el último momento.
El paraguas en cabina: permisividad bajo la lupa de seguridad
Las normas de seguridad aérea, basadas en el Reglamento de la Comisión (UE) 2015/1998 y aplicadas por organismos como la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) y AENA en España, no prohíben expresamente los paraguas en cabina. Pero, sí que imponen restricciones a los objetos que pueden considerarse punzantes, cortantes o contundentes.
Aquí es donde radica el punto clave ya que el paraguas es legal, pero su estructura puede generar dudas. El paraguas plegable o compacto se acepta en prácticamente todos los aeropuertos españoles y europeos. Al ir guardado dentro del equipaje de mano y ser de tamaño reducido, rara vez se pone alguna pega a la hora de subirlo al avión. Para hacernos una idea, debe caber en tu maleta sin exceder las medidas estándar de cabina (que suelen rondar los 55 x 40 x 20 cm, según cada aerolínea).
El riesgo de un paraguas de bastón o rígido
Los paraguas de bastón o con una estructura especialmente rígida o con punta metálica son los que tienen más posibilidades de ser interceptados. El personal de seguridad podría considerarlo un objeto punzante o contundente si, a su juicio, puede representar un riesgo para el vuelo y los pasajeros. Es decir, si el paraguas tiene una punta metálica excesivamente afilada y una estructura rígida y pesada que pueda usarse como arma contundente, no sube.
Se trata de una decisión que se ampara en las recomendaciones de (AESA), que delega el criterio final de seguridad en el personal de control. Por lo tanto, si tu paraguas es de un modelo especialmente grande o rígido, lo más sensato es que lo lleves en la bodega.
La opción cero riesgo: en el equipaje facturado
Si quieres evitar cualquier tipo de incidencia o si viajas con un paraguas de grandes dimensiones, la solución es fácil, llevarlo en la maleta facturada.
Se pueden llevar sin inconveniente modelos grandes como paraguas de golf o sombrillas. No obstante, es recomendable protegerlo bien. Por ejemplo, envolverlo en ropa dentro de la maleta, si cabe, o guardarlo en su funda. Esto, si tiene un diseño plegable o especial, evitará daños en el mecanismo durante el traslado en la cinta de equipajes. Algunas aerolíneas como Air Europa establecen una longitud máxima de 120 cm.
Además, si el paraguas es excesivamente largo y voluminoso, algunas aerolíneas (como Iberia o Vueling) recomiendan avisar al personal del mostrador de facturación, ya que podría requerir ser manejado como equipaje especial, aunque habitualmente se acepta con la maleta facturada estándar.
Consejos para un embarque rápido
Para garantizar que el paraguas pasa el control sin retrasos lo más recomendable es:
- Elegir el paraguas plegable: Si puedes, viaja con un modelo compacto y plegable.
- Guardarlo dentro de la maleta de mano o mochila.
- Recordar que el paraguas comparte categoría con otros objetos alargados como trípodes fotográficos o palos selfie. Estos están permitidos si no tienen bordes cortantes, pero están sujetos al mismo criterio de seguridad que el paraguas. Los bastones por motivos de movilidad son la única excepción y están siempre autorizados, aunque serán revisados individualmente.
¿Y si me lo prohíben?
En el raro caso de que el personal de seguridad te impida subir el paraguas a bordo (amparados en su potestad de seguridad), las opciones habituales son:
- Facturarlo: Pero hay que tener en cuenta que esto puede acarrear un coste adicional.
- Retención: Se podría guardar en la oficina de objetos retenidos para recogerlo a la vuelta. Eso sí, no todos los aeropuertos ofrecen este servicio.
- Desecharlo: Cuando no hay tiempo para facturar o no es viable la retención, esta es la última opción.
No existe un procedimiento de reclamación directa por la decisión de seguridad. Sin embargo, si la aerolínea te cobra un importe desmedido por una facturación de urgencia, se podría reclamar el reembolso de ese coste a través de las vías habituales.
En resumen, sí, se puede viajar con paraguas. Los modelos plegables y sin partes metálicas afiladas son los reyes de la cabina. Los grandes o rígidos, mejor que viajen protegidos en la bodega. Con un poco de prevención, evitarás que este pequeño objeto te arruine el control de embarque.
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