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Qué objetos no se pueden llevar en el equipaje facturado
Hacer la maleta puede parecer rutinario, pero en el momento de facturar conviene recordar que no todo puede viajar en la bodega de un avión. Hay objetos que están totalmente prohibidos por razones de seguridad, otros que requieren permisos especiales y algunos que no están del todo claro si pueden facturarse o no. Conocer estas restricciones puede evitar perder tiempo en el aeropuerto, que confisquen nuestras pertenencias o, incluso, enfrentarse a posibles sanciones económicas.
Explosivos y pirotecnia: ni lo intentes
Puede parecer evidente, pero todavía se detectan maletas con petardos, bengalas, fuegos artificiales o cartuchos de caza. Todos ellos están terminantemente prohibidos en el equipaje facturado. Incluso aunque se trate de pequeños cohetes de fiestas infantiles o las bengalas de emergencia. No, no pueden viajar en bodega.
Líquidos inflamables y productos del día a día
Algunos artículos habituales en casa, como lejías, disolventes, lacas de gran tamaño, líquidos de encendedor… No pueden meterse en la maleta porque son inflamables. Aunque a primera vista, pudieran parecer inofensivos, un derrame dentro de la bodega podría provocar un riesgo muy grave para el avión y sus pasajeros.
Mecheros y similares
Los mecheros son uno de los objetos que más dudas generan. La mayoría de aerolíneas no permiten que se facturen en la maleta, y en muchos casos tampoco se pueden estar en cabina salvo unas condiciones muy concretas. Por ejemplo, los modelos de gasolina, como los clásicos Zippo, suelen tener aún más restricciones.
Baterías de litio y aparatos electrónicos
Otro de los puntos clave son las baterías. Los power banks, las baterías de repuesto o incluso las que llevan algunos dispositivos como los portátiles, no pueden viajar en la bodega. Así que por seguridad y para estar más tranquilos, es mejor llevar los portátiles en el equipaje de mano. Lo mismo ocurre con las maletas inteligentes: solo se admiten si la batería puede extraerse antes de facturarlas. El riesgo reside en que estas baterías pueden incendiarse a determinadas presiones y temperaturas.
Armas y objetos punzantes
Aunque pueda parecer obvio, muchas intervenciones en aeropuertos ocurren por cuchillos de cocina olvidados, navajas multiusos o herramientas como destornilladores grandes y martillos. Estos objetos, si no se declaran correctamente, tampoco pueden ir en la maleta facturada. Y, por supuesto, las armas de fuego requieren permisos muy específicos y embalajes especiales; de lo contrario, serán confiscadas automáticamente.
Cómo evitar sobresaltos
Para viajar con tranquilidad conviene revisar siempre la normativa de la aerolínea con la que se vuela, ya que puede haber diferencias entre unas y otras. Los artículos con los que se tengan dudas, deben comprobarse antes de meterlos en la maleta y, en caso de llevar objetos delicados o valiosos, como joyas o instrumentos musicales, conviene consultar si es necesaria una declaración adicional o un embalaje específico. De lo contrario, la consecuencia más habitual es que el artículo se quede en tierra o, en el peor de los casos, que se imponga una sanción económica.
En definitiva, la bodega de un avión no es un almacén cualquiera. Existen reglas internacionales muy claras sobre lo que se puede y no se puede subir en ella, y saltárselas no solo implica perder objetos, sino también exponerse a multas o retrasos. Con un repaso previo a las normas de la aerolínea y evitando los artículos prohibidos, el viaje será mucho más tranquilo y seguro para todos.
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