Blog
Cuáles sí puedes llevar, cuáles no y qué hacer si te confiscan las baterías portátiles en el avión
Las baterías portátiles (o power banks) se han convertido en un objeto imprescindible para quienes le dan mucho uso a sus dispositivos y viajan con frecuencia. Sin embargo, hay que saber que su uso y transporte en avión están regulados de forma muy estricta. Las normas de seguridad aérea prohíben facturarlos en el equipaje y su capacidad máxima queda limitada cuando se llevan a bordo.
Desconocer estas reglas no exime que tu batería pueda ser confiscada en el control de seguridad o incluso que te impidan embarcar si no cumples las condiciones. En este artículo te explicamos lo que debes saber antes de volar con una batería externa, qué dice la normativa internacional y qué hacer si tienes un problema con la aerolínea o en el aeropuerto.
¿Por qué las baterías tienen restricciones?
Las baterías de litio, tanto las integradas en dispositivos electrónicos como las portátiles, pueden sobrecalentarse, incendiarse o liberar gases inflamables en caso de daño o cortocircuito. Es por este motivo que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) establecen normas muy concretas sobre su transporte aéreo.
La IATA incluye las baterías de litio dentro de la categoría de mercancías peligrosas, lo que implica límites estrictos en cuanto a la forma de transporte, la cantidad y su potencia. Estas reglas son obligatorias para todas las aerolíneas comerciales del mundo, incluidas las europeas.
La batería, siempre en el equipaje de mano
La regla general es muy clara: las baterías portátiles deben ir siempre en el equipaje de mano, nunca en la maleta facturada.
Las normas de la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) y la AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea, España) coinciden en que las baterías sueltas no pueden viajar en la bodega del avión y tiene todo el sentido, ya que allí el personal no podría intervenir en caso de incidente.
En cabina, el pasajero puede llevarlas consigo, preferiblemente protegidas para evitar cortocircuitos (por ejemplo, guardándolas en una funda). Además, solo se podrán usar para cargar dispositivos durante el vuelo cuando la aerolínea lo autorice.
Límites de capacidad: cuántos miliamperios se pueden llevar
La capacidad de las baterías portátiles se mide en vatios-hora (Wh) o en miliamperios-hora (mAh). La equivalencia aproximada sería de 1 Wh ≈ 0,27 Ah × voltaje (3,7 V en la mayoría de las power banks). Sabiendo esto, las normas internacionales establecen tres niveles:
- Hasta 100 Wh (aprox. 27.000 mAh): están permitidas sin necesidad de autorización previa, pero máximo dos baterías por persona.
- Entre 100 Wh y 160 Wh (27.000 – 43.000 mAh): en este caso, se necesita aprobación de la aerolínea antes del vuelo.
-
Más de 160 Wh: totalmente prohibidas en aviones comerciales.
Esto significa que la mayoría de power banks para móviles (10.000 – 20.000 mAh) están dentro del límite permitido. Sin embargo, las baterías de mayor tamaño, como podrían ser las que alimentan cámaras profesionales o portátiles, pueden requerir de aprobación.
Algunas compañías, como Iberia, Ryanair o Lufthansa, incluyen estos límites en sus políticas internas y pueden confiscar o denegar el embarque de una batería que no cumpla las normas, así que nuestro consejo es que siempre verifiquemos esta información antes de embarcarnos en un vuelo con nuestras baterías.
Qué hacer si te confiscan la batería o te impiden embarcar
Si en el control de seguridad del aeropuerto te retiran una batería portátil, normalmente no podrás recuperarla. El personal de seguridad actúa conforme a las normas internacionales y prioriza la seguridad del vuelo.
Sin embargo, si una aerolínea te deniega el embarque o te cobra un suplemento por un motivo no justificado (por ejemplo, si tu batería cumplía con las normas y aun así te impidieron subir al avión), habría posibilidades de poder reclamar.
En esos casos, conviene siempre conservar la tarjeta de embarque, fotografiar el dispositivo y conservar cualquier comunicación escrita o verbal con el personal del aeropuerto o la aerolínea.
Te ayudamos a reclamar